Tras
el desayuno, nos encontramos en el hotel a la
hora convenida preparados para iniciar la ruta
con el equipaje preparado para cargarlo en la
furgoneta. Se comenta la ruta del día,
el pronóstico del tiempo y se preparan
las bicicletas.
El guía en la furgoneta va parando en
los cruces y en los puntos de encuentro fijados
en el mapa. En ruta, se va dando información
de los sitios a visitar, comentamos la ruta,
hacemos paradas para hacer fotos, disfrutar
de una vista, charlar con la gente o tomar algo
en un bar. Gracias al vehículo de apoyo
puede llevar algo que compre o puede tomar algo
de la nevera en la que llevamos fruta, agua,
refrescos, frutos secos y barritas de cereales.
En los viajes en barco y bicicleta en Holanda
y en el Loira (Francia), el guía acompaña
a todos los participantes en bicicleta. No siempre
hablan perfectamente el Español.
Pedaleará siempre por carreteras secundarias
muy tranquilas. Para la tranquilidad del grupo,
al formar grupos reducidos, aconsejamos ir mejor
agrupados y no espaciarse mucho.
A media mañana, paramos a comer en algún
restaurante o hacemos un pic-nic en algún
sitio bonito. Tras la comida puede pedalear
un poco más o podemos ir al hotel. Las
tardes suelen ser libres y las cenas pueden
estar incluidas en el mismo hotel o en un restaurante
cercano.